
Los regionalismos existen en todos los países. Los acentos son diferentes en las diferentes áreas de un mismo país, incluso entre poblados de regiones cercanas. El idioma es algo marvavilloso y mágico a la vez. Las Academias nunca han podido imponer su voluntad erudita sobre el habla popular. La gente común, esos que están en las calles son los que al final imponen los modismos y cambian las lenguas con el uso cotidiano. Luego, los encumbrados profesores no tienen más que acatar la voluntad popular al cabo de los años. El tema del idioma en Quebec es neurálgico. Existe incluso una oficina para regir el tema. En el sitio web de la institución está a disposición de los internautas un diccionario francés al estilo quebeco con acepciones propias...