Mostrando entradas con la etiqueta ¿Los porqués de los por qué?. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ¿Los porqués de los por qué?. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de abril de 2011

Here on parle English et français

Montreal es, sin dudas, la región más cotizada por los inmigrantes de entre todas las ciudades de la provincia de Quebec. Es la segunda en importancia del país, y constituye de hecho una ciudad de grandes contrastes. Montreal posee la cuarta población francófona del mundo, pero tiene también una considerable comunidad anglófona y un alto y cada vez más creciente creciente número de personas cuyo idioma materno no es ni el francés ni el inglés (alófonos). La ciudad resulta ser uno de los centros culturales más importantes del país, al acoger varios festivales internacionales, sobre todo en el verano. Dos de los más importantes, el Festival de Humor Juste pour rire y el Festival de Jazz de Montréal, uno de los mayores del mundo.

La ciudad, en total, acoge más de 70 eventos internacionales al año. Hasta la década del 60 del siglo pasado fue considerada la más importante de las ciudades de Canadá y el principal centro financiero e industrial del norteño país. Durante los siguientes años, el crecimiento de su antagónica rival, la anglófona Toronto le arrebató el puesto de capital financiera e industrial del país.

Un 53 % de los habitantes de la isla tienen el francés como lengua materna, alrededor de un 29 % es alófono, mientras que un 18 % es anglófono. Sin embargo, la mayoría de los ciudadanos tienen al menos conocimientos prácticos de las dos lenguas oficiales y la mayoría de los alófonos tienen el francés o el inglés como segunda lengua. Según datos extraídos de Wikipedia, cerca del 53 % de los montrealeses son bilingües en francés e inglés, el 29 % habla únicamente el francés (especialmente al este de la isla) y el 13 % habla solamente el inglés (al oeste de la isla). Luego de los dos idiomas oficiales de Canadá, en la isla se hablan el italiano, el árabe, el griego, el portugués, el español y el hindi.

Esta diversidad linguística y cultural es la que hace que sea Montreal, por encima de todas, la preferida de los recién llegados, sobre todo si se tiene en cuenta que en la ville du Québec, su competidora directa y a su vez capital de la provincia, la población francófona alcanza el 96,4 %, mientras que solo un 1.5 % es anglófono. Situación de dominio amplio del francés como lengua materna también ocurre en Longueuil (85 contra 6), Laval (75 y 6), Gatineau (80 contra 13) y Sherbrooke (90 vs 4) por mencionar las cinco ciudades más importantes en la provincia después de Montreal y la ciudad de Quebec.

El inmigrante prefiere estar en un marco más abierto, más relajado en cuanto al idioma, además de tener más amplias oportunidades reales de encontrar coterráneos. Muchos llegan conociendo solo el inglés y no es un secreto para nadie que el conocimiento de al menos un idioma que no es el materno, abre muchas puertas y permite la comunicación básica entre las personas. Laboralmente hablando, las grandes empresas se sitúan también en la isla y sus alrededores. Por la misma razón de la dualidad de las lenguas, es importante significar  que el mercado de trabajo en Montreal se vuelve más complejo, no solo por la gran competencia sino por el hecho de que para lograr un buen trabajo con cierta estabilidad, en la gran mayoria de los casos, exigen bilingüismo, sobre todo para puestos que tengan como primicia fundamental la atención al público.

En Montreal es algo muy normal y resulta algo extremadamente cómico escuchar hablar a una persona en francés y de pronto escuchar como comienza a hablar en inglés con una facilidad pasmosa, y luego volver a cambiar al francés, así como la mezcla de frases en inglés dentro de la propia conversación en francés, tales como right, that's it. En Montreal se vive en dos idiomas, se habla en dos idiomas, se respira en dos idiomas, hay canales en dos idiomas, existen periódicos en dos idiomas. Si Quebec es una ciudad única dentro de un Canadá anglofono, Montreal lo es, a su vez, dentro de un Quebec francófono.

Los habitantes de la isla ya casi llegan a los dos millones. Étnicamente hablando su población está compuesta de un 56 % de canadienses, 27 % de franceses, 6 % de italianos y 4,7 de irlandeses, mientras que las llamadas minorias visibles, o sea el resto de las etnias, constituyen, en su conjunto, un 26 % de la población, incluyendo a los latinoamericanos con un 3.5 % de representación y unos 55 000 habitantes.

Otras características que la hacen atractiva a los inmigrantes, por citar algunas son: el sistema público de transporte que es muy bueno y eficiente, los inviernos que son más cortos que en Quebec y en otras regiones  por estar ubicada más al sur, el hecho de que existan muchos servicios para inmigrantes, y que la vida social y cultural es más amplia.

Por último, un dato interesante: la ciudad de Montreal ocupa el lugar 21 en el listado de ciudades de mejor calidad de vida en el mundo, relación que compila anualmente la Mercer Human Resource Consulting, una fima consultora en Recursos Humanos radicada en Estados Unidos. El listado lo encabeza Vienna en Austria. Entre las ciudades canadienses, Vancouver ocupa la cuarta posición, Ottawa la número 14 y Toronto la 16. Entre las 50 primeras posiciones de esta lista, con la excepción de Montreal no aparece ninguna de las otras ciudades más importantes de la provincia de Quebec. Para formular este índice se tienen en cuenta unos 39 factores distintos, entre los que están los políticos, los económicos, el medio ambiente, la seguridad, la salud, la educación, la transportación y los servicios públicos.

domingo, 3 de abril de 2011

Je me souviens

Un canadiense me dijo hace poco: "Canadá es como diez países diferentes unidos en uno", aludiendo a la independencia que existe entre cada una de las provincias que forman la nación norteña. Quizás no le falte razón, pero lo que sí es seguro es que Québec, la belle province es diferente al resto de Canadá. Razones históricas, de idioma, de idiosincracia y, más alla de todo, de origen y cultura hacen que los quebecos se sientan diferentes y proclamen a los cuatro vientos que su provincia es única y diferente. Voy a saltarme la pedagogía y lo que dictan las vías formales y no voy a dar razones de ¿Por qué Québec? Simplemente voy a hablar un poco del territorio, su gente, su vida y a partir de ahí podrás sacar tus conclusiones con relación al tema.

Luego de ser habitada durante milenios por aborígenes, fueron los franceses los primeros en llegar a Canadá, en 1534, y fue Jacques Cartier quien lo hizo en nombre de Francia. A Cartier le siguió otro compatriota, Samuel de Champlain que llegó en 1603 y estableció los primeros asentamientos europeos permanentes de la región: Port Royal en 1605 y la Ville du Québec tres años después. Inmediatamente, fue bautizada, por los colonizadores, como La Nouvelle France. Por tanto, mucho antes que llegaran a formarse el resto de los territorios colonizados por los ingleses, ya Québec había adquirido desde bien temprano su propia identidad. La tradición de lucha en Québec data de años, primero contra los ingleses (que lucharon contra los franceses por dominar los territorios de la Nueva Francia) y luego contra los estadounidenses (en la guerra de 1775 cuando invadieron Canadá, en un intento por controlar todo el continente norteamericano). Pese a todas las guerras y las amenzas a su territorio, los quebecos han sabido como mantenerse, con el paso de los años, como una nación bien diferente del resto de Norteamérica.

Todas las provincias tienen un
eslogan que las identifica. Este es
el de Québec.
Québec aporta a la región el carácter europeo. El francés sólo se habla en las calles y los hogares de la provincia, sin embargo es idioma oficial, a su vez, para toda la nación, aunque la mayoría de las personas que viven en la parte inglesa de Canadá no lo hablan ni les interesa. La política del país depende muchas veces de la opinión del gobierno quebeco que tiene mucha fuerza dentro del gobierno federal.

El idioma francés tiene protección legal y la provincia tiene un entidad que se dedica a regularlo, la Office québécois de la langue française. El celo de los quebecos por su lengua y su estatus de minoría lingüística en América del Norte los ha llevado a la celebración de dos referendos para lograr la independencia de Québec y la separación del país. En el referendo de 1980, los independentistas liderados por René Lévesque, primer ministro de la provincia en aquel momento, obtuvieron el 40,5% de los sufragios lo que constituyó una clara derrota. Sin embargo, en el celebrado en 1995, los partidarios de la independencia se quedaron a pocos votos de lograrlo, cuando llegaron tener un 49,6% del total de votos válidos. Las tensiones entre Québec y el resto de Canadá han estado de forma permanente durante tanto tiempo y fue por tal motivo, que ante la presión, el 27 de noviembre de 2006, el parlamento canadiense, con el apoyo del partido en el poder, el Conservador, reconoció a Québec como una nación dentro de un Canadá unido en un esfuerzo final por aplacar los deseos secesionistas de los partidos independentistas, aunque realmente se trató de una maniobra psicológica puesto que la decisión no significó la trancisión a ningún estatus legal.

Recuerdo que antes de venir acá, le comenté a una canadiense que venía a vivir a Canadá. Muy contenta me dijo que me esperaba en Toronto para darme la bienvenida. Grande fue su sorpresa cuando le dije que iba a instalarme en Montréal. Inmediatamente me preguntó qué iba a hacer allí, agregándome -cito textualmente- las siguientes palabras: "esas personas son raras". Los quebecos son mal vistos por los angloparlantes y estos a su vez no son muy queridos por los quebecos.

Son todos estos pequeños detalles los que hacen la diferencia. Personalmente, estuve en Toronto hace unos meses atrás durante algunos días y puedo asegurar que los canadienses de Toronto son diferentes. Son más altivos, tienen una mentalidad con más tendencia al dinero, una mentalidad puramente americana, muy al estilo del american way of life. La gente de Québec -al menos los que viven en Montréal- son calurosas (siempre hay excepciones), dados a tender la mano, amables. Esto es lo que he comprabado por mi mismo, pero he preguntado a muchas personas en mi entorno y generalmente son del mismo criterio. He ahí una gran diferencia. Si un anglo va a la ciudad de Québec a hablar en inglés lo más probable es que nadie le conteste, aún cuando estos últimos sepan hablar el idioma. Ocurriría algo exactamente igual si un quebeco va a cualquier provincia de habla inglesa y comienza a hablar en francés. Existen, diría yo, diferencias irreconciliables.

Punto y aparte del idioma, los aparatos políticos de gobierno son diferentes. Québec basa su gobierno en un sistema napoleónico. Canadá en un gobierno monárquico, al estilo inglés. Québec tiene más planes de ayuda social que el resto de Canadá. En Québec también hay mas burocracia, hay más endeudamiento gubernamental, la publicidad es más atrevida que en el resto de Canadá, en Québec la gente son más abiertas, más extrovertidas. En fin, hay tanto que hablar sobre las diferencias que esto exigiría un post que analizara el tema con mayor profundidad.

Por todas estas razones, creo que Québec está más cerca del sujeto emotivo cubano que cualquier otro lugar en Canadá. No es coincidencia el hecho que los quebecos estén entre uno de los tres grupos de turistas que más se reciben en Cuba de forma permanente todos los años.

sábado, 2 de abril de 2011

O Canada

Parecería un cliché que al comenzar un blog de este tipo siempre se haga alusión a un conjunto de datos estadísticos que justifican las decisiones. Es un tema obligado para introducir a los lectores en materia y para que después no me acusen de haber ido contra lo que dice el librito voy a hablar un poco de Canadá.

Hablar en Cuba de irse del país equivale a estar expuesto a un sinnúmero de preguntas y razones a dar –que muchas veces ni uno mismo entiende bien a esas alturas- como por ejemplo, ¿adondé vas?, ¿porqué ese lugar?, ¿cómo anda eso por alla?, ¿habrá trabajo para ti? Hay un hecho innegable y es que el cubano que quiere salir del país con el objetivo de mejorar su vida desde el punto de vista práctico y económico, por lo general, aprovecha las oportunidades que tenga en la mano –a no ser que le digan que es para Haití-, y se lanza la aventura haciendo de tripas corazón y dándose ánimos todo el tiempo para enfrentar la siempre difícil posición que resulta emigrar a otro país. Por eso siempre es bueno reflexionar un poco y sentarse y preguntarse los porqués de las decisiones. Y aquí va el primero.

¿Por qué Canadá?

Canadá es uno de los países del llamado primer mundo. Según el último reporte del 2010 del Indice de Desarrollo Humano, estadistica que calcula la ONU, Canadá se sitúa en el octavo lugar en el mundo entre 169 países detrás de Noruega, Australia, Nueva Zelandia, Estados Unidos, Irlanda, Liechtenstein y los Países Bajos, en términos de eduación, salud, ingresos, desigualdad, pobreza, genero, sostenabilidad y seguridad. Esta es la parte bonita de la historia, lo que dicen las estadísticas, la realidad es que si usted habla de Canadá en Cuba, el cubano medianamente informado por lo regular le va a decir que es un país que no "anda guerreando" (aunque aquí también hay Ejército por supuesto), que es un país neutral donde hay un alto nivel de vida, muy poca violencia  y un fuerte invierno, por no decir en buen cubano, tremendo frío.

Ese es el punto de comparación en Cuba. No falta razón en todos esos porqués y cuando uno está acá se da cuenta de una razón más y de la cual no se habla. Esta razón está a la misma altura de importancia que todas las anteriormente mencionadas y es el hecho de que Canadá es una nación de inmigrantes.

Los primeros habitantes de Canadá eran en su gran mayoría de origen europeo. Desde hace más de 200 años, millones de extranjeros han llegado al país para formar parte del sistema de vida norteño,  lo que le ha otorgado, a la vasta nación, diversidad y multiculturalismo reforzando, sobre todo, el hecho de que una gran parte de los 33 millones de personas que forman la nación canadiense son descendientes de inmigrantes.

Se calcula que uno de cada seis canadienses ha nacido fuera del país y que tres de cada seis son descendientes de inmigrantes, que históricamnte provienen de múltiples nacionalidades, lo que hace que el país promueva  y fomente todo un conglomerado de medidas y políticas que acentúan la diversidad racial y étnica de la nación, la igualdad y la aceptación de las diferentes costumbres. De acuerdo con el censo del 2006, el grupo étnico más grande son los anglocanadienses (21%), seguidos por los francocanadienses (15,8%), los escoceses (15,2%), los irlandeses (13,9%), los alemanes (10,2%), los italianos (5%), los chinos (3,9%), los ucranianos (3,6%) y los descendientes de las Primeras Naciones (3,5%).

En su composición política, Canadá está compuesta por 10 provincias y 3 territorios. La diferencia está en el hecho de que las provincias tienen su poder y autoridad independiente otorgada por la Constitución de 1867. En el caso de los territorios se subordinan directamente al gobierno federal. Las diez provincias son: Alberta, British Columbia, Manitoba, New Brunswick, Newfoundland and Labrador, Nova Scotia, Ontario, Prince Edward Island, Quebec y Saskatchewan, mientras que los territorios son: Northwest Territories, Nunavut e Yukon, estos tres últimos bien al norte de Canadá y con muy pocos habitantes.

Las tres principales ciudades canadienses economicamente hablando son: Toronto, Montreal y Vancouver. Las provincias de Ontario y Québec sólamente agrupan unos 20 millones de habitantes, lo que representa casi el 65% de la población total del país. Entre las tres principales ciudades mencionadas anteriormente se cuentan unos 10 millones de habitantes, en otras palabras, el 50 % de los habitantes de estas tres provincias está concentrado en Toronto (5 M), Montreal (3.4 M) y Vancouver (2 M) por ese orden.

Dato muy interesante a tomar en cuenta: Alrededor del 80% de la población canadiense vive a unos 150 kilómetros de la frontera con Estados Unidos. Esto indica que si trazamos una línea imaginaria a partir de esta distancia hasta la frontera con Estados Unidos nos daría que el 80% de la población del país se concentra en practicamente un cuarto del territorio del país, haciendo prácticamente inhabitable el norte. En el resto del país se pudiera decir que viven muy pocas personas. Razones: comerciales, por la cercanía a Estados Unidos y las importaciones y exportaciones con el mayor socio comercial y segunda razón el frío que se va incrementando a medida que se va subiendo al norte. Las temperaturas bien al norte de Canada pueden llegar a estar, de forma sostenida, en los -40 grados celsius.

Para no hacer esta entrada muy extensa ni abrumar a los lectores con demasiados datos, los invito a que consulten más datos sobre Canadá en la Wikipedia.



 
Diseño de Free WordPress Themes | Plantilla Blogger de Lasantha - Premium Blogger Themes | Dcreators