Dado que el blog últimamente se ha diluido en comentarios de protestas y de quejas con respecto al proceso de Inmigración de Quebec, aprovecho el momento para dar mi opinión sobre el tema de las entrevistas y del BIQ (dicho sea de paso, no concibo que alguien que lea este blog y que posiblemente esté en el proceso no sepa lo que es el BIQ a estas alturas).
Los cubanos nos pensamos que somos el ombligo del mundo, que todos tienen que estar a nuestra disposición y listos a rendirnos pleitesía rápidamente. Y es cuando sales de Cuba y te das cuenta de lo amplio que es el mundo que estos pensamientos comienzan a cambiar. Téngase en cuenta, cubanos de allá, que Cuba no es el único país del mundo donde existen personas que quieren venir a Quebec. Hay países más poblados donde el número de solicitudes, por razones lógicas, es mucho mayor. Hay mucha gente en la cola de espera. Y, sobre todo, hay muchos francófonos (sobre todo Francia, toda el área de África del Norte y Haití) que tienen prioridad por hablar ya el francés.

Reconozco que el BIQ no hace un buen trabajo sobre todo porque ejecuta un proceso críptico, del que no hay prácticamente información, del cual no te enteras de nada, donde solo recibes una carta de confirmación o rechazo y una citación a una posible entrevista. La comunicación por llamadas telefónicas o correos electrónicos es prácticamente nula y esto es algo con lo que hay que lidiar y si estás en el proceso debes estar preparado mentalmente para ello.
El hecho de que el gobierno de Quebec haya hecho un maratón de entrevistas en los últimos dos años en Cuba no significa que este año lo vayan a hacer nuevamente. Las entrevistas en Cuba históricamente siempre fueron en diciembre, solo dos semanas al año, con un cupo de 5 o 6 entrevistas al día durante diez días, así que saquen su cuentas. Evidentemente hubo una explosión de solicitudes por parte de los cubanos y el BIQ ante tantos expedientes decidió romper su rutina en el 2011 y 2012 y hacer más rondas de entrevistas. Pero parece que ahora todo vuelve a la normalidad. Ya han recuperado su atraso, y esto sumado al hecho que a partir de marzo del año pasado existe un límite al número de solicitudes pueden ser razones suficientes para que este año las entrevistas en Cuba vuelvan a su ruta normal de diciembre. Así que nadie se extrañe si no convocan a entrevistas en todo el año. Es normal.
En cuanto al tema de las visas y el chequeo médico, desde hace un tiempo el
modus operandi cambió. Antes, todo se hacía en Cuba y ya se tardaba un poco. Ahora hay que enviar el expediente a Nueva Escocia y luego esperar citación al chequeo y visa. Desde el principio del proceso los cubanos que hacen la solicitud reciben una carta que estipula el tiempo máximo que pudieran esperar. Si luego de unos meses el desespero lleva a contactar a la Embajada Canadiense en La Habana lo más probable es que no te den información y te recuerden que debes esperar y que solo los contactes después del tiempo límite (creo que anda por un año ahora) si aún no has recibido respuesta. Contactarlos antes de esa fecha (a no ser que haya errores en la solicitud y debas aclarar algo) es una pérdida de tiempo.
No hay dudas que el proceso ahora tarda más que antes. Cuando yo lo hice solo me tomó un año entre la presentación de mi solicitud y mi llegada a Quebec. Al chequeo médico del Ameijeiras me citaron una semana después luego de entregada la solicitud de visa. La visa me llegó en dos meses y medio. Eran otros tiempos. Los períodos de espera han cambiado. Ahora tardan más. Es una realidad. La mayoría de las personas deben esperar dos años o más a partir del momento que presentan su solicitud al BIQ. Es cierto que todo esto se paga. El análisis del expediente en México se paga y bien caro. La visa y el derecho de arribo se pagan. Todas las etapas del proceso son pagas. Aquí no hay nada gratis. Cabría preguntarse: si pago, ¿por qué no me dan un buen servicio? La respuesta es: así funcionan las cosas en Canadá. Incluso, estando aquí y pagando existen también demoras. Por citar un ejemplo, la ciudadanía canadiense que antes llegaba unos meses después de solicitada, ahora puede tardar hasta dos años, lo cual convierte virtualmente en cinco años, en el mejor de los casos, el período de espera antes de ser ciudadano.
A aquellos desesperados que creen tener todo el derecho, les diría sí, tienen derecho a quejarse solo si el plazo ha excedido el tiempo que te habían dicho de antemano, pero si te quejas antes es perder el tiempo y hablar por nada. Por mucho que se reclamen entrevistas de la parte del BIQ, si no hay planificadas, no las habrá hasta diciembre y de nada servirá que le recen a las once mil vírgenes. La rueda de la historia no cambiará. Cuando se entra en el proceso de Quebec hay que estar conscientes que es un proceso lento y que lleva una gran cuota de paciencia. Es la realidad. En lugar de quejarse sugiero que inviertan ese tiempo y energías en prepararse bien en los idiomas. Si quieres establecerte en Montreal no solo con francés basta. También te sugiero que aprendas algo de inglés, porque te dará más posibilidades de trabajo. Cuando hablo de prepararse en los idiomas, no es hacerlo para una entrevista de selección y aprenderse cuatro o cinco frases pre elaboradas con sus respuestas, sino estudiar y aprender una lengua para usarla todos los días y para vivir y desenvolverse en un lugar donde el español no es la lengua materna. El tiempo que dediques a eso en Cuba es tiempo que ganas. Si llegas aquí sin buen conocimiento del idioma vas a tener que invertir mucho tiempo en el tema cuando llegues. Varios son los casos que he conocido de personas que han llegado a Montreal y se han lamentado profundamente de no haber aprendido idiomas en Cuba cuando tuvieron la oportunidad y el tiempo de hacerlo y el hecho de no haberlos aprendido los lleva a estar aquí en una escuela durante casi dos años, con prácticamente ninguna posibilidad en el mercado laboral y con una actuación muy limitada en sociedad.